4 pasos básicos para contratar un servicio de diseño web

4 pasos básicos para contratar un servicio de diseño web

¿Cómo contratar un servicio de diseño web? Debido a nuestro desconocimiento del mundo online, muchos nos aventuramos a empezar solos, algunos encargamos nuestro diseño web a algún familiar y otros confiamos en las empresas o personas erróneas. Y es que ahora, al parecer, todos «sabemos» hacer de todo.

Es cierto. Hoy en día, cualquiera puede diseñar un sitio web para coaches, psicólogos, terapeutas, etc. Técnicamente, no es muy difícil. Existen multitud de programas para hacerlo, desde WordPress hasta constructores de sitios web muy visuales y fáciles de usar.

No obstante, el diseño web es como todo. Si quieres algo serio, profesional y que funcione, es mejor que lo dejes en manos de un especialista. Por eso, en realidad, el primer paso es contratar un profesional. No lo dejes en manos de alguien que no tiene los conocimientos suficientes, ni en tus propias manos porque «es fácil».

Pero, ¿cómo saber a qué diseñador elegir?

Esta es la pregunta del millón. Precisamente porque tiene una muy difícil respuesta, muchas personas prefieren arriesgarse y optar por lo más económico o diseñar su sitio web por su propia cuenta.

Es imposible prever el resultado de contratar a un diseñador web, pero cuanta más información tengamos, mejores decisiones tomamos. A continuación, te mostramos 4 pasos básicos para elegir a tu diseñador web.

4 pasos básicos para elegir un buen diseñador web

1. Compra el dominio y alojamiento

Tal vez, te parece algo complicado, pero no lo es tanto. Si compras el dominio y alojamiento tú mismo, te aseguras de tener las claves de acceso en tu poder. Sin embargo, muchos diseñadores no te dan los accesos como parte de su estrategia de venta para ampliar su servicio.

Hay empresas de diseño web, así como particulares, freelancers, etc., que incluyen el dominio y alojamiento en el presupuesto. Esto en principio parece estupendo, pero en muchas ocasiones, no te facilitan las claves de acceso a tu propia web.

De esta forma, no puedes acceder a tu sitio para, por ejemplo, hacer un cambio simple. En cambio, tienes que pagarles para poder realizarlo. Así que estarías gastando de forma innecesaria.

La situación empeora cuando les solicitas las claves porque quieres trasladar el dominio y alojamiento a otro hosting, o contratar a otra persona que mantenga tu sitio web. En muchas ocasiones, no te darán las claves, negándote el acceso a tu propia web. Como consecuencia, tendrías que abandonarla y empezar desde cero: volver a pagar por el diseño.

Por estos motivos, te recomendamos que tú mismo compres el dominio y alojamiento. Después de todo, no es tan difícil. Si sigues los pasos que figuran en este enlace, estamos seguros de que lo harás bien.

2. Pide consejos o infórmate lo mejor que puedas

Cuando ya tengas tu dominio y hosting:

  1. Consulta con personas de tu sector que ya tengan una web profesional desde hace al menos 6 meses. Investiga, hazles preguntas: ¿están recibiendo visitas? ¿posibles clientes los contactan por la web? ¿están contentos con el desarrollo web? ¿han tenido algún problema con su sitio o con los diseñadores? 
  2. Habla con tu mentor, compañeros, algún asesor que sepas tiene buenos contactos, etc. Haz lo mismo que en el punto anterior y tampoco hagas caso a quienes hayan diseñado su web personalmente porque es probable que no tengan ni una visita diaria.
  3. Recopila toda la información que puedas y con ejemplos. Otra forma de informarte es consultar en Google. Busca términos como «diseño web», «diseño web en WordPress» o especifica tu servicio por si hay diseñadores que lo hagan de forma especializada.

Por ejemplo:

  • si quieres tener una web para una gestoría, pon: «diseño web de gestorías».
  • si eres nutricionista, pon algo que contenga un término similar a tu palabra clave, como: «diseño web de nutricionistas/dietética/adelgazar/terapeuta», etc.
  •  si quieres una web de viajes, pon «diseño web especialista en viajes» y cosas así.

Una vez encuentres unas cuantas, investígalas. Lee todo lo que puedas y visita los sitios que han diseñado, testimonios u opiniones, etc. También, ponte en contacto con ellos para preguntarles cómo fue su experiencia. Nadie podrá valorar el trabajo de su diseñador o empresa de diseño mejor que ellos.

3. Impresión personal

Con la información anterior, haz una selección: ¿cuántas empresas o diseñadores son independientes? ¿a cuántos estás dispuesto a llamar? No importa si tienes que llamar a 10 o 20. 

Eso sí, cuanto más amplia sea tu selección inicial, más difícil te resultará después tomar una decisión. Esto ocurre con todo. Cuantas más opciones tenemos, más nos cuesta decidir. Por ejemplo, puedes hacer una lista de un máximo de 10 y un mínimo de 5. 

Antes de comunicarte con ellos, como lo mencionamos en el punto anterior, analiza y visita bien sus sitios web para obtener la mayor información posible.

Pregúntate lo siguiente:

  • ¿Tienes la sensación de que podrán hacer una web acorde a tus objetivos? 
  • Al visitar su web, ¿cómo te has sentido? 
  • ¿Eras tú el protagonista, junto con tus necesidades, o solamente hablan de lo estupendos que son ellos como diseñadores? 
  • ¿Sientes que les preocupa tu situación o solo quieren vender? 
  • ¿Intuyes honestidad, buen hacer, experiencia, profesionalidad, talento, creatividad, integridad, transparencia? 
  • ¿Qué valores importantes para ti reflejan o dejan de reflejar? 
  • ¿Qué impresión general te llevas? 

Si no es muy buena, lo mejor sería buscar otras opciones. No importa si son los mejores diseñadores técnicamente, si no se centran en ti como usuario ni en tus necesidades, no vale la pena. Sin embargo, si esa impresión ha sido buena, pregúntate ahora:

  • ¿Cómo trabajan?
  • ¿Figuran sus precios en la web? ¿qué incluyen?
  • ¿Cómo sería el proceso? 
  • ¿Te da la impresión de ser muy automatizado, rápido? (Esto puede ser positivo o negativo, depende de cada persona y su proyecto.) 
  • ¿Se adapta su forma de trabajar a ti? 
  • ¿Te resultaría difícil adaptarte a ellos?
  • ¿Intuyes flexibilidad, rigidez, compromiso, alta o poca personalización?
  • ¿Qué sensación general tienes al leer la información que ves en su sitio web?
  • ¿Te aburre? ¿te causa interés? ¿te seduce? ¿te deja indiferente?

4. Habla con ellos

Solo te queda confirmar tus impresiones. Habla con ellos y cerciórate de que lo que se comunica en su sitio web corresponde con la realidad. Esta conversación te aclarará muchas cosas con total seguridad.

Conclusión

En definitiva, si estás pensando en tener un sitio web y este tema te da un poco de miedo debido al desconocimiento, lo mejor es que trates de encontrar a alguien que te asesore desde el corazón y no desde el interés. Sabemos que esto no es muy habitual hoy en día con toda la información que se concentra en internet, pero al menos hay que intentarlo.

Está demostrado que realizar listas de pros y contras no es la mejor solución porque nuestro inconsciente suele pasar la lógica por el Arco del Triunfo. Quien manda es él, no nuestra mente más racional. 

A menudo vamos contra nuestra intuición por usar más la cabeza y después nos damos cuenta de que tomamos la decisión incorrecta. Por eso, casi siempre que se cumplen estos dos supuestos:

  1. tenemos la información necesaria
  2. seguimos nuestra intuición

Y solemos acertar.

¡Te deseamos muchos éxitos!

Henry Silva
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Henry Silva

Hola! Soy Henry Silva, webmaster de ilmaistro.com, emprendedor y empresario. Me gusta escribir sobre tecnología, me encantan las redes sociales y tengo mi propia empresa de servicios de posicionamiento web: Capybara SEO. Si deseas, puedes contactarme o saber más de mi.